01

Buscá volumen y repetición

Tareas frecuentes de copiar, clasificar, avisar o consolidar pueden liberar tiempo. Documentá cuántas veces ocurren y cuánto esfuerzo consumen antes de estimar el beneficio.

02

Verificá que las reglas sean entendidas

Si cada persona resuelve el caso de una forma distinta, automatizar puede ocultar el problema. Primero se acuerda el criterio y luego se decide qué parte ejecuta el sistema.

03

Diseñá para las excepciones

Todo flujo real encuentra datos incompletos, caídas o decisiones que requieren juicio. Definí alertas, responsables, reintentos y una salida manual.

04

Medí una línea de base

Antes de implementar, registrá tiempo, errores, pendientes o nivel de servicio. Sin punto de comparación, cualquier mejora termina siendo una impresión.

05

No uses IA donde alcanza una regla

La inteligencia artificial es útil cuando existe variación en lenguaje, documentos o clasificación. Para reglas deterministas, una automatización convencional suele ser más barata, explicable y estable.